Mi socito me decía tras ver el juego de ayer que ya es costumbre perder y hasta el perro lo sabía. Ya no es sorpresa en el día y cualquiera nos derrota. «Te lo digo compatriota, esto es un sano consejo, si quieres llegar a viejo no sigas viendo pelota».
Y entonces le respondí compadre, soy optimista, porque yo fui deportista y derrotas también viví. Hay cuatro Alazanes ahí tricampeones nacionales. Son bien duros los rivales y aunque Cuba ya no es fuerte sigo apostando a la suerte de ser campeones mundiales.
En la red salió una nota ¡qué alegría a la afición! eso lo da ser campeón en Cuba de la pelota. Ya el Barbados se alborota porque será remozado. Tendrá moderno alumbrado que supere el de La Habana, una pizarra bacana y ahora será techado.
Un museo colindante entre las cosas más bellas. Tendrá palcos cinco estrellas, un burguer y un restaurante. Habrá mejora importante: asientos con pacotilla. Incluirá hasta sombrilla, corneta y un radiecito, La Tukola en un vasito ¡todo será maravilla!
Tiendas de camisetas, y un sitio Web más decente, donde ahora nuestra gente comprará sus papeletas. Habrá shows con los atletas y siempre televisión. Ya yo siento la emoción segurito se me nota, sin devolver la pelota cuando caiga de jonrón.
Así de lindo sería si eso fuera realidad de soñada felicidad que a Bayamo alegraría. Espero que llegue el día para esas cosas yo ver. Me interrumpe mi mujer en plena satisfacción: «Dale despierta guebón que hay una cola que hacer».
Ese virus que es tan loco llevó a Cundejo a ingresar, sin siquiera estornudar no se libró él tampoco. La familia en su sofoco toda estaba preocupada. Su compañera asustada, por el viejo octogenario dio la alarma al vecindario desde esta madrugada.
Pero el hombre iba sonriente, ni siquiera preocupado, más bien lucía confiado cuando llegó a ese ambiente. Un pepino de «seis-veinte» se tomó en celebración. Y le hicieron la punción para un estudio intensivo, pues el test dio negativo sin ninguna explicación.
Frotar alcohol es medida contra cualquier infección, por eso quien toma ron se recupera enseguida. La doctora confundida en la historia describió: «Lo que el paciente bebió en la fiesta inoportuna. no fue inyección, ni vacuna, fue eso lo que lo salvó».
Cambiaron al director, Higinio ya está en la gloria, se nos fue otra victoria y la cosa anda peor. La pelota en estertor nunca lo imaginaría. Y no es jodedera mía ni que me burle al perder. ¿Qué otra cosa puede ser que no sea brujería?
Curazao fue campeón de aquella liga del trapo Civil haciéndose el guapo y otra vez la decepción. Hay que hacerle una canción a ver si el ego rebrota. Pues de derrota en derrota la copa se va llenando y nos estamos cansando hasta de ver la pelota.
Y no es culpa del bloqueo ni de fuga de talentos, esos tantos descontentos tiene un apodo más feo. Analizo y lo planteo, me doy aliento a mi mismo. Y sin ciego fanatismo yo me atrevo a sugerir, que «otro plan» hay que seguir para salir del abismo.
Recuerdo cuando chamaco con diez pesos en la mano llegaba siempre temprano al Barbados con Siriaco. Él llevaba en el sobaco un «rifle» bueno con ron. Y en el último escalón de la grada de primera, formamos la bebedera con tremendo vacilón.
También llega a mi memoria que en esos palcos de alturas se observaban las figuras modelando hacia la gloria. Parecía convocatoria de licras, faldas y shores. Y entre chamas jodedores los piropos se llovían, que ni los viejos seguían a los propios jugadores.
Allá cerca del jardín derecho, en la parte baja, un merolico en ventaja celebraba en su trajín. Mucho hielo y solo un tin de sirope azucarado. Y decía: «Granizado a dos pesos el vasito» era pintura y poquito ¡Qué tipo más descarado!
«Pastelitos de guayaba» decía un tipo legendario, que se iba millonario cuando el juego terminaba. Mucha plata se sacaba también Chicho el Manisero. Era bien farandulero cuando iba pregonando, y si estábamos ganando regalaba el bolso entero.
El estrés se deja en casa al menos por un buen rato se vive un momento grato y bien alegre se pasa. Como deporte traspasa esa pasión desmedida. La pelota es divertida dice el Pachi por la radio: y quien no viene al estadio no sabe lo que es la vida!
Yo que puse una velita para aliviarme los llantos se revolvieron Los Santos en el jueguito de ahorita. Bryan Chi en la lomita mil aplausos se ganó. Iván Prieto se lució, Avilés entró a jugar y bateamos sin parar que hasta Ferrer se embasó.
Ciertamente no es lo mismo ver un juego sin presión, hoy sin brillo ni emoción y sin pase al olimpismo. Pero el loco fanatismo vuelve a uno hasta humorista. Aplaudí a Cuba optimista como si hubiera esperanza y alimenté la añoranza de un alazán decimista.
Soñamos con que mañana mi equipo Cuba despierte, que nos sonría la suerte, y estar en primera plana. Que la bandera cubana llegue al más alto lugar. Que volvamos a ganar, regresen las emociones y tengamos mil razones para volver a soñar.
Mi socio Nene el ponchero siempre se faja conmigo, desde pequeño es mi amigo y también es «pelotero». En la peña yo lo espero para empezar la pelea. Pero el hombre se berrea si alguien piensa lo contrario y calienta el escenario si alguien lo zarandea.
Dice mi socio Yurién que lo del Nene es más viejo que una vez le dio un consejo y no lo asumió muy bien. Que en cuestión de un santiamén hasta lo invitó a fajar. Que no quería conversar y se formó un clase brete, hasta buscó su machete porque lo quería matar.
Es que el compadre se explota y recurre a la violencia, no sabe tener paciencia en debates de pelota. Y es peor si anda en nota, es más fiero y peligroso. Algunos lo ven gracioso, otros le siguen el hilo y no lo dejan tranquilo hasta ponerlo furioso.
Anoche yo le decía que Cuba clasificaba que el boleto casi estaba y en Tokío se jugaría. Ese tema fue porfía con el necio compatriota. Berriando casi se explota y dijo ya revencú: lo crees así porque tú ¡no sabes ná de pelota!
¿No se puede ser patriota del otro lado del mar? ponlo en Google y da «buscar» y lee tú mismo la nota. El que sigue la pelota entiende mejor la rima. Es mi tema en la tarima -no lo quieras tú mezclar- mucho menos comparar verseándote mi doctrina.
Bajo esta otra bandera -esa misma que ves tú- nada cambia en mi virtud lo sabe mi Cuba entera. No porque estemos afuera pensaríamos diferente. Uno expresa lo que siente cada cual con su optimismo porque anhelamos lo mismo: lo mejor pa nuestra gente.
Y sin llegar al hotel ya tuvimos la primicia -no sorprende la noticia- pero se afecta el plantel. César Prieto, sí, fue él, el prospecto cienfueguero. Con la calma de un pionero, y sin siquiera jugar, se decidió a abandonar a todo un equipo entero.
Vaya atleta, ¡qué dolor! -mi criterio personal- de esa forma lo veo mal ni jugaste, fue peor. Has dejado un mal sabor, pues juraste como atleta. Con tan buena camiseta que jugando te ganaste y ni siquiera la usaste teniendo la papeleta.
Ni esperaste la maleta al bajarte del avión y ahora la delegación por tu ida está incompleta. La bandera se respeta por principios, por honor. Eres un buen jugador, eso todos lo sabemos, pero sin ti ganaremos pues llevamos sucesor.
Del Latinoamericano por fin la nómina salió y al ratico se publicó el fuerte equipo cubano. Fui pa la peña temprano a compartir opiniones. Percibí preocupaciones, desacuerdo y pesimismo, conclusión del fanatismo que hay en estas situaciones.
Una locura, mi opinión, llevar a tres receptores y en el cuadro jugadores de la misma posición. Serán Correa y Samón los dueños del mascotín. Y Avilés en el trajín, de ser nota discordante, aunque es mejor con el guante lo mandaron pal jardín.
Conté cuatro torpederos y dos bien favorecidos jugaron pocos partidos pero claro, ¡matanceros! Y van tres de jardineros que ni corren ni cogen bien. Y el Despa, que no anda al cien, tiene su ficha incluida y jugará en la Florida bien criticado también.
Lo mejorcito que veo, de ese team seleccionado, es el staff anunciado para el área del pitcheo. Siempre supera al bateo en eventos de nivel. Mucha gloria en el papel, que se tiene que explotar y lo deben demostrar porque allá es otro nivel.
Siento muy tenso el ambiente, noto el ánimo caído, dan el torneo perdido y sin fe por nuestra gente. Yo al contrario, más creyente no celebro esos refranes. Contra todos esos planes sin que el ego se nos suba apuesto siempre por Cuba y más si van Alazanes.